La biblioteca los miércoles por la tarde se vuelve alegre. Se llena de risas, conversaciones, sonidos de hojas y lápices que siguen la escritura al compás de las palabras dictadas por una profesora atenta e interesada en mantener la memoria activa de sus alumnos.
Ellos disfrutan bulliciosa y alborotadamente la clase, hasta que un silencio ensordecedor anuncia el comienzo de una actividad.![]()

